lunes, 2 de noviembre de 2015

FLAMANTE EN TU SILLA DE OFICINA

Saludos.

Nada mejor para ti que el ámbito acogedor en el que poder desenvolverse frase a frase y escuchando la radio sola o atendiendo el internet que funciona y que recoge la información del mundo, también la energía de la luz del sol y calor y fuerza llegan a ti mientras estás sentado en tu cómodo sillón de dirección entre sillas de oficina para los empleados y taburetes de oficina por si fuera de necesidad.

Mientras los empleados que viste en Alemania con una especie de altavoz gritan su esfuerzo entre los hábitos del aparato de su trabajo, está claro que el ambiente de trabajo siempre es mejor y suena mejor diciendo buenos días señora y señor y tener casi terminados los trabajos de oficina a última hora.

Hacer las tareas en una cómoda silla de oficina hasta que la noche nos mezca y nos diga que es hora con el sol caído de retornar a nuestro hogar a dar de comer a nuestro perro o a nuestros hijos, nadie por chillar tiene más razón y por eso las cosas se piden por favor y bajito en la oficina donde todo el mundo es educado.

Vamos a contaros verdaderas historias, empezamos por aquella en la que en una oficina todos trabajaban a gusto gracias a sus cómodas y confortables sillas de oficina.

Un profesor preparado muy listo llegó a la empresa y por si le pasaba algo le sentaron en un cómodo sillón de dirección, ahora él y sus saludadores llegan juntos a la otra punta de la fiesta, no se aburren y se lo pasan bomba.

Y todo por el buen cuerpo que es buscado cómo solución a la hora de descansar trabajando en una cómoda silla de oficina.

También es importante encontrar los taburetes de oficina cuando la gente no puede relajarse, y estaremos todos juntos alcanzando en los estantes más altos los documentos.

Siempre hay otra historia cómo aquellos empleados que querían ver la luna trabajando y se quedaron haciendo horas extras que no les pagaron en sus cómodos asientos, en sus sillas de oficina.

Hay mucho que contar, muchas historias. Pero a veces no entendemos nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario